Región Norte Grande

Portal de Noticias para la Region Norte de Argentina.

Lunes 20 de agosto de 2018

Norte Grande: las 13 experiencias que hay que vivir una vez

Sección
Turismo
Fecha de publicación
23 de julio de 2018

Reproducimos parte de una nota del diario La nación en la que recomienda experiencias turísticas inolvidables en todas las provincias del país. Rescatamos la 13 experiencias en los mejores lugares de las provincias del NEA y del NOA.

1. Tocar el cielo en Iruya

¿Cómo llegar a Humahuaca y no estirarse esos 70 km extra (53 de ripio) hasta Iruya? El camino de cornisa hasta uno de los más fotogénicos pueblos salteños, como colgado de la montaña, llega a ascender hasta 4000 metros sobre el nivel del mar (Abra del Cóndor, límite entre Jujuy y Salta) para luego bajar en zigzag hasta los 2780 metros de Iruya, con sus casitas escalando las laderas de colores y su iglesia de postal. Y sin embargo, lo que parece el último lugar del mundo es apenas la puerta de entrada a una Salta profunda, a senderos de piedra y río, caseríos mínimos, como San Isidro o Pueblo Viejo, y paisaje virgen, pero virgen en serio.

2. Sacarle la vincha al toro en Casabindo

Cada 15 de agosto, el pequeño pueblo de Casabindo, a 120 km de Abra Pampa, Jujuy, está de fiesta. Durante la celebración de la Asunción de la Santísima Virgen María, patrona del lugar, además de la liturgia tradicional se realiza un toreo, único en la Argentina. Pero con una particularidad: el objetivo es que el torero saque, de entre los cuernos del animal, una cinta roja con monedas de plata antigua que lleva atada. Sin lastimar ni matar al animal. Se aceptan participantes del público, aunque con mucho cuidado.

3. Visitar un salar de la Puna

Casi como si fuera la superficie de la Luna, los salares son restos de lagos que se han disecado. En el país y en la Puna especialmente hay varios que se pueden recorrer, siempre con anteojos de sol porque el reflejo encandila.

Salinas Grandes, uno de los más visitados, es un gran llano de 220 km2 de horizonte infinito, entre Salta y Jujuy. A lo lejos se ven hombres trabajando, pala en mano, cubiertos con gorros y máscaras. De aquí se obtiene buena parte de la sal que se consume en las mesas argentinas.

4. Triangular de los valles calchaquíes

Debe ser uno de los circuitos con mayor variedad de paisajes en el mundo. En auto es una fiesta. Si uno parte de la ciudad de Salta, una opción es viajar al sudoeste en busca de Cafayate, por una ruta asfaltada (la 68) que alcanza pueblos casi abandonados como Alemanía y delicias naturales como la Garganta del Diablo, en un recorrido de 183 km que sorprende en cada curva. Cafayate, rodeada de bodegas, es uno de los sitios ideales para pasar la noche.

Al día siguiente se puede salir con destino a Cachi, pequeña ciudad rodeada de picos nevados, con su famosa iglesia de estilo neogótico. El acceso es por la ruta 40, en un tramo zigzagueante y desolado de 136 km con mucho ripio y cal.

La última parte hacia Salta presenta escenarios alucinantes, como el Parque Nacional Los Cardones.

5. Ir en tren a las nubes

Es el tren turístico más famoso del país. Asciende a 4200 metros sobre el nivel del mar, recorre 434 km (ida y vuelta) y atraviesa 29 puentes, 21 túneles, 13 viaductos, 2 rulos y 2 zigzagues. El Tren de las Nubes parte de la ciudad de Salta e inicia el ascenso hasta La Polvorilla, donde comienza el regreso.

Con comedor a bordo, traductor y asistencia médica, el recorrido es de unas 16 horas, se realiza tres veces por semana y cuesta 120 dólares (o 140 en Semana Santa y vacaciones de invierno). Las tarifas incluyen desayuno y merienda. www.trenalasnubes.com.ar

6. Cabalgar en Tucumán

La provincia más pequeña del país tiene infinidad de lugares magníficos con acceso únicamente a caballo. Las propuestas turísticas incluyen desde cabalgatas de un par de horas en los alrededores de Tafí del Valle hasta experiencias de dos o tres días para alcanzar, por ejemplo, poblados escondidos en los cerros, entre ellos, Ancajuli y Chasquivil.

Hay circuitos de alta gama, como los que llegan a la reserva Las Queñuas o que siguen las sendas de Atahualpa Yupanqui, desde Raco. Más información en Cabra Horco Expediciones ( www.cabrahorco.com.ar ); El Puesto, 03867-421257; jjcritto@hotmail.com. Una cabalgata puede costar desde $ 90 hasta 480 por día por persona, combinando noche en casa de familia y hosterías de alta gama. Incluye recepción en San Miguel, traslados y pensión completa.

7. Vibrar con los bombos en Santiago

Debutó en 2003 para celebrar los 450 años de Santiago del Estero, y en poco tiempo se convirtió en una de las más comentadas fiestas populares del país. Iniciativa de un grupo de bombistos amigos, como el luthier de bombos Froilán González, la procesión de parches atrajo cada año a más y más devotos de la chacarera. En su octava edición, el último viernes 16 de julio, dos multitudinarias columnas se encontraron luego de caminar 10 kilómetros, justamente en el Patio del Indio Froilán, multiespacio de música y comidas regionales que es algo así como el último hit turístico santiagueño para visitar todo el año. www.marchadelosbombos.com

8. Descubrir la Puna catamarqueña

Menos visitada que Salta y Jujuy, la Puna catamarqueña es un nuevo destino para explorar, con paisajes sorprendentes. Desde la capital provincial son 500 kilómetros hacia la Puna. El circuito incluye visitas a Hualfín, la reserva Laguna Blanca, donde vive una de las colonias de flamencos rosados más grande del mundo; el pueblo El Peñón y Campos de Piedra Pómez (con extrañas e intrincadas formaciones de roca rosada, ocre y amarilla que superan los 50 metros). Se pueden visitar las Dunas Blancas y seguir viaje a Antofagasta de la Sierra, zona con más de 220 volcanes, y finalizar en la quebrada Seca.

9. Bailar en un carnaval litoraleño

Hay que conocer los carnavales de Gualeguaychú, uno de los más importantes del mundo, y el de Corrientes, capital nacional de esta actividad. Claro que para bailar en sus comparsas se debe atravesar un proceso de audiciones exigente, porque ambos encuentros se han profesionalizado. Los visitantes son, desde las gradas, parte de la fiesta, y el clima carnavalesco se traslada a cada espacio nocturno de la ciudad.

Para carnavales más pueblerinos y callejeros, las opciones litoraleñas van de Paso de los Libres, Empedrado y Paso de la Patria a Gualeguay, Victoria y Concepción, entre otros.

10. Peregrinar al santuario del Gauchito Gil

Es uno los santos populares más venerados del país, aunque no está reconocido por la Iglesia, patrono de las urgencias, de las gestiones de suma necesidad y de pedidos especiales de prosperidad.

La leyenda cuenta que en el momento de su asesinato el gaucho correntino Antonio Gil salvó la vida del hijo de su victimario y así se volvió milagroso.

Cada 8 de enero, aniversario de su muerte, el santuario principal, en el cruce de las rutas 123 y 119, a 8 km de la ciudad de Mercedes, Corrientes, donde está su tumba, recibe miles de peregrinos. La costumbre indica que hay que prenderle una vela roja y escribir el pedido en una cinta del mismo color.

11. Empantanarse en el Iberá

Lagunas, canales, arroyos, riachos, bañados, pantanos... los Esteros del Iberá en Corrientes son uno de los grandes reservorios de agua dulce (1.300.000 hectáreas, unas 65 veces el tamaño de la ciudad de Buenos Aires) y un buen destino para conectarse con la naturaleza y descubrir la flora y fauna autóctonas.

En caminatas, cabalgatas y navegaciones se ven aves de todos los colores, carpinchos, ciervos y, por supuesto, los temibles yacarés, entre muchos otros.

Los Esteros del Iberá son inseparables de Colonia Carlos Pellegrini, caserío de menos de 1000 habitantes que se encuentra al pie de la laguna Iberá, con servicios básicos para los turistas.

12. Salpicarse con las Cataratas de noche

Aunque se hayan visitado una y mil veces, las cataratas del Iguazú de noche son diferentes, misteriosas. Las salidas de luna llena llevan a ver la Garganta del Diablo, el salto más impactante, con el parque en penumbras y el murmullo constante de los animales de la selva. Después de caminar por las pasarelas poco más de un kilómetro prácticamente a oscuras se llega al mirador. Sólo la luna, como un reflector, ilumina nítidamente la caída del agua, que toma tonalidades plateadas. El paseo nocturno se realiza sólo cinco días al mes y si está despejado. Cuesta 120 pesos por persona. www.iguazuargentina.com

13. Cruzar en canoa el bañado La Estrella

Aislado del turismo masivo y culturalmente único, con un extraño bosque de champales y una fauna encabezada por jabirús y yacarés, el bañado La Estrella, en Formosa, ofrece una de las experiencias más deslumbrantes del país.

En verano es agobiante, con insectos de todo tipo y caminos intransitables. Pero entre mayo y septiembre se pueden realizar paseos en canoa o lancha por el humedal -es el tercero en tamaño del continente-, disfrutar de las formas extrañas de sus árboles y compartir actividades con wichis, tobas y pilagás. El bañado está a 45 km de Las Lomitas, pueblo cabecera para recorrer la zona, a unos 300 km de la capital provincial.

Buscador

Envíe esta noticia a un amigo

Puede enviar la noticia a varias personas separando las direcciones con comas.

Desarrollado por 27Sur