POSCO, Rio Tinto y Galan Litio avanzan con la inauguración y expansión de instalaciones que sumarán capacidad de producción de carbonato de litio en la provincia. Las iniciativas contemplan inversiones millonarias, en gran parte canalizadas a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Catamarca atraviesa un mes clave para el desarrollo de su industria del litio, con la puesta en marcha de cuatro plantas de producción que ampliarán la capacidad operativa del sector y reforzarán el perfil minero de la provincia. Los proyectos corresponden a POSCO, Rio Tinto y Galan Litio, con iniciativas distribuidas entre el área de cooperación Catamarca-Salta y el Salar del Hombre Muerto.
El cronograma comenzó con la inauguración de la segunda planta de carbonato de litio de POSCO Argentina, correspondiente al proyecto Sal de Oro. La instalación, ubicada en la zona de cooperación entre Catamarca y Salta, tiene una capacidad de producción proyectada de 25.000 toneladas anuales.
Por su parte, Rio Tinto prevé realizar el 28 de octubre dos inauguraciones vinculadas con sus operaciones en la provincia. Una corresponde a la planta de carbonato de litio del proyecto Sal de Vida, que proyecta una producción de 15.000 toneladas anuales. La otra está relacionada con la expansión Fénix 1B, en el Salar del Hombre Muerto, que elevará la capacidad de producción de esa operación a 38.000 toneladas anuales.
La cuarta iniciativa corresponde a Galan Litio, que prevé inaugurar durante octubre, en una fecha aún por definir, su planta de carbonato de litio del proyecto Hombre Muerto Oeste. La instalación tendrá una producción estimada de 5.000 toneladas anuales.
En conjunto, las capacidades anunciadas para estas cuatro iniciativas representan un volumen potencial de 83.000 toneladas anuales de carbonato de litio. En el caso de Fénix, esa cifra corresponde a la capacidad prevista tras la expansión y no a una producción adicional de 38.000 toneladas.
Inversiones millonarias bajo el RIGI
La expansión de la actividad litífera catamarqueña cuenta con el respaldo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), instrumento nacional que establece beneficios fiscales, aduaneros y condiciones de estabilidad jurídica para proyectos de gran escala.
Las inversiones informadas para las cuatro iniciativas son las siguientes:
- Sal de Oro, POSCO Argentina: USD 547 millones.
- Fénix 1B, Minera del Altiplano-Rio Tinto: USD 531 millones.
- Sal de Vida, Galaxy Lithium-Rio Tinto: USD 818 millones.
- Hombre Muerto Oeste, Galan Litio: USD 217 millones.
En conjunto, los montos ascienden a USD 2.113 millones, de acuerdo con las cifras consignadas para cada proyecto.
El régimen también contempla otras inversiones mineras en Catamarca. Entre ellas se encuentran el proyecto Diablillos, de Abra Silver, que prevé destinar USD 760 millones a la construcción de su campamento y planta de producción; la ampliación de Tres Quebradas, operado por Zijin-Liex, con una inversión anunciada de USD 600 millones; y el proyecto MARA Agua Rica, de Glencore, que contempla una inversión superior a los USD 400 millones.
Estas iniciativas amplían el horizonte de inversiones previsto para la provincia, aunque sus plazos de ejecución y puesta en producción dependen del avance de cada proyecto.
Regalías, empleo y proveedores locales
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, destacó la puesta en marcha de las nuevas instalaciones y la definió como un momento relevante para la actividad minera provincial. El mandatario atribuyó los avances al trabajo conjunto entre las comunidades, las empresas y el Estado.
Según la perspectiva del Gobierno provincial, el inicio y la expansión de las operaciones permitirán incrementar los ingresos por regalías, ampliar las exportaciones y generar oportunidades para proveedores locales, trabajadores y comunidades vinculadas con la actividad.
El desarrollo de estas iniciativas también coloca en primer plano el desafío de transformar las inversiones mineras en mayor actividad económica en el territorio, mediante la contratación de servicios locales, la generación de empleo y la ejecución de obras de infraestructura.
Con la incorporación de nueva capacidad productiva y el avance de otros proyectos en cartera, Catamarca busca consolidar su participación en la industria del litio. El impacto económico de esta expansión estará vinculado tanto con el ritmo efectivo de producción como con la evolución de los mercados internacionales y la capacidad provincial para integrar proveedores y trabajadores a la cadena minera.
